Esso se va del país
A pesar de que la empresa no lo anunció oficialmente (en palabras de su director de Asuntos Públicos: "No podemos confirmar ni negar esta información"), el banco J.P. Morgan está ofreciendo todos sus activos, conformados por 90 estaciones de servicio propias y 500 franquicias, campos de gas en Salta y Neuquén, la refinería de Campana, tres terminales de despacho, una planta de lubricantes y dos despachos de combustible aéreo.
Esso se vendería por US$200 millones, según dijeron los empresarios que participan de la negociación. El precio es bajo porque la empresa no posee petróleo propio en el país. YPF, en cambio, que sí tiene, está valuada en más de US$3.500 millones. La compañía controla el 12% del mercado local de combustibles. De acuerdo con uno de los empresarios petroleros más influyentes de la Argentina, "a ellos les cuesta demasiado trabajar con la incerteza del país". De hecho, Shell está padeciendo las presiones del Gobierno porque se frustró la venta de su red de estaciones de servicio que iba a concretar con la socedad conformada por PDVSA y ENARSA. Antecedentes En la Argentina, Esso fue una de las compañías pioneras del mercado ya que opera desde 1911. Hoy, participa de la refinación y comercialización de combustibles, la fase que dentro de la industria se conoce como "downstream". Entre sus principales proveedores, figuran Pan American Energy y Chevron San Jorge. Sus competidores comerciales Repsol YPF y Petrobras, en cambio, participan de toda la fase de producción, refinación y comercialización del crudo. La angloholandesa Shell tampoco es productora de petróleo. |

