El Frío es de ellos
Jamás disfrute de ese momento etéreo de los vaivenes emocionales, que se caen al caminar, pero camino y tampoco seré alguna vez ese observador cotidiano. Al menos aún reconozco el frío de una tarde de julio, en mi país es fácil, los chicos que piden siempre están descalzos, pero las vecinas cincuentonas en vez de estar sentadas en las puertas están asomadas a la ventana, para comentar que seguro “los ha mandado alguien a pedir” y sus maridos, en vez de lavar el auto, exigen mate con cara de muebles rústicos y advierten “dales algunas galletitas, si les das plata, se drogan”.
Podría manifestar cada estación del año, o incluso alguna situación meteorológica, con frases como los anteriores, nobleza obliga, la señora tiene razón, los a mandado alguien, nosotros los mandamos, cada acto de nuestras vidas ignorantes e individualistas los ha mandado, y son los mismos actos que los van a llevar a que no se eduquen, nos roben y nos maten.
Mientras me cierro la campera hasta el cuello, tiro hacia abajo la gorra, y me ufano de mi inteligencia por haberme adelantado a la mayoría para usar dos pares de medias en los días fríos, no miro el cielo, ensayo alguna explicación sencilla a la pareja cincuentona, para empezar los mandamos a pedir porque votamos gobiernos, cuando nos dejan votar, que se repiten en su ausencia a los que la necesitan cada vez con mas urgencia, los mandamos a pedir en vez de educarlos, porque la escuela publica esta a punto de desaparecer y las privadas, aparte de ser caras, mas que educación, se nos presenta como un equivalente a extracto social, ó sea casi podemos imaginarnos los futuros lideres del país que decimos amar.
Los mandamos a robar, a sacarnos las cosas y posibilidades que ellos ven como propias, pues nosotros les sacamos todo a ellos al nacer, les sacamos la comida para empezar, les sacamos los hogares dignos y toda posibilidad de que no salgan a otra cosa que a robar.
Los mandamos a matar, si la mayoría no ha vivido, a sufrido, que vida es esa?. Los hemos degradado, los discriminamos, los menospreciamos, los hemos hecho sucumbir ante la vida moderna y el progreso. Nadie es dueño de la vida de nadie, ese es uno de nuestros errores, nos creemos dueños de otras vidas que no conocemos y sabios de lo que no sabemos.
Admito que mi ingenuidad, a veces es virtud, a veces decepción, claro que hay gente mala, yo pregunto, donde hay más gente mala? O mejor dicho, a qué le llamamos gente mala? Quién nace malo o bueno? O quien nos hace malos y buenos? Y cinco mil trescientos cincuenta y dos preguntas más.
Mi explicación me llevo varias cuadras, el frío se va a quedar unos días mas, la pareja va por la segunda pava de mate, los chicos dejaron de pedir les gano la baja temperatura en mi país, les gano hoy, mañana vuelven a mirarse, hasta que uno de los dos se canse.
Adrian Fernando Molina |

